País de doble moral

por andbonilla

Parece que a este nuestro pueblo, al igual del personaje de Poe, lo ha invadido la irremediable cobardía de no abrir los ojos, no tanto por esquivar la visión de horribles cosas cuanto por el fundado temor de no ver nada.

— Jorge Eliécer Gaitán.

La inconformidad no mata la desidia ni las condolencias la pena. El título del país más feliz del mundo no podría ganárselo ni atribuirse a una actitud diferente a la de nuestra nación duofacética. No se trata de convertirse en un mártir, ni mucho menos de ocultar la verdad con un chiste, con algo que nos haga borrar momentáneamente las cicatrices de dolor que cargamos a nuestras espaldas por el peso del desconsuelo. Esa es la disposición frente al crimen y la injusticia. Realmente somos un país muy triste.

Cuando se agrupan vociferan en coros la impugnación pero individualmente enmudecen subyugados. Resulta que ahora cualquier persona indignada ante la realidad irascible se tilda de ‘mamerto’. No sé que pensar de una comunidad que sabe más de divas internacionales que de la Constitución de su propio país, o que conoce más de los programas de telerrealidad que de la sustantividad de Colombia.

Todo acá son hechos hipócritas. Porque les duele la pobreza pero miran mal a los indigentes; porque fían lo del desayuno pero compran al por mayor las cervezas; porque toleran en público pero irrespetan musitando; porque prefieren un hijo ladrón que homosexual; porque se jactan del orgullo colombiano pero visten camisetas de España, pantalones de Italia y zapatos norteamericanos; porque ven que están robando a alguien pero lo pasan por alto; porque no quieren violencia pero amedrantan a sus hijos; porque saben pero no hacen.

Es así como no me sorprende que el Gobierno sea desaforado, que actúe engañando, que sea mojigato, ¿por qué debería ejercer de otra manera? Si es un claro reflejo de la personalidad de la mayoría de la sociedad colombiana. Por los siglos de los siglos será esta funesta historia, porque aunque el pueblo sea superior a sus dirigentes, el pueblo tiene doble moral.

AM.

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