Después del primer beso

A kiss is a lovely trick designed by nature to stop speech when words  become superfluous.

— Ingrid Bergman.

Hace 10 meses describí livianamente una de las maneras de hacer amigos. Amigos que finalmente se besan. Prometí exponer las medidas para llevarlo adecuadamente.

Preámbulo
Las personas en cuestión, es decir, usted y alguien más deben asegurarse de cumplir tres condiciones funcionales:

  1. Gustarse de verdad. Comprobar que este requisito se aprueba es sencillo, sólo tiene que esperar a que otro individuo mencione el nombre del personaje que le interesa. Si repentinamente sensaciones de alivio, regocijo y brío le invaden de manera desigual las curvas, las esquinas y rincones del cuerpo, en efecto le gusta.
  2. Ser receptivos y sinceros con las intenciones. Es menester que las acciones de los involucrados sean francas, no sinuosas. En caso contrario, infortunadamente, las ilusiones de al menos alguno palidecerán. No sean hij… malos seres humanos.
  3. Paciencia. Evitar  rotundamente apresurar los procedimientos post-primer beso; complázcanse de a poquitos y así tendrán más tiempo de deleitarse con lo mejor de una relación cuando no tiene título ni etiquetas.

Hemos cumplido las condiciones
En el fructuoso caso de garantizar el cumplimiento de las tres sugerencias anteriores, ustedes están preparados para disfrutar el acontecimiento que hace actuar como idiotas, cursis e incoherentes a los seres humanos: la atracción mutua.

Qué no hacer
Para que la zalamería prolongue su marcha triunfal y no se convierta en un vericueto, suspendan o eludan las siguientes manifestaciones.

  • Ubicuidad: ganas de querer presenciar todos y cada uno de los momentos de la vida del otro. Es ley compartir un gran número de momentos para nutrir y consolidar los lazos amorosos, pero las prioridades adquiridas antes de que todo el sentimentalismo empezara merecen el debido respeto. No sofoquen, pero tampoco hagan sentir al otro como si estuviera pintado en la pared.
  • Fluctuaciones en la personalidad: Cuando las personas se conocen, gustan o no por sus actitudes. A nadie le agrada que le cambien las reglas del contrato. Si usted ejecuta hechos que demuestran contradicción en la forma de ser con la que le conocieron, pues que pena pero va a dejar de ser interesante.
  • Irrespetar los pactos: Ya sean mediaciones después de las discusiones o acuerdos en cuanto a la manera de comportarse con otros individuos, es vital esmerarse por cumplirse a sí mismo y a el/la compañero(a). La persona que no se toma en serio las cosas sencillamente estorba.

Epílogo
Si bien lo único infinito es la estupidez humana, hay que gozarse lo efímero. Utilicen los besos cuando las excusas se vuelvan superfluas, pero aténganse a las eventualidades que causan dolor y sean conscientes de que, en más de una ocasión, la respuesta para arreglar los daños no son las palabras.

AM.